LA PALEOGRAFÍA COMO INSTRUMENTO
DE DATACIÓN. LA ESCRITURA DENOMINADA
« LITTERA TEXTUALIS »1
El historiador de la lengua medieval debe fundamentar sus deducciones de índole lingüística en los testimonios conservados. El conocimiento de la tradición paleográfica a la que pertenece el manuscrito no sólo es necesario para la lectura del mismo, sino para la correcta interpretación de las soluciones gráficas, cuya valoración crítica posibilitará el acercamiento a la lengua hablada de la época. Esto es así porque los usos gráficos están en gran medida condicionados por el tipo escriturario, de manera que paleografía, grafía y fonética (así como los otros niveles superiores de lengua) se implican mutuamente. De esta forma, la paleografía, generalmente vinculada de manera exclusiva a los estudios históricos, queda plenamente integrada en la filología, la cual debe englobar todos los aspectos parciales que configuran el fenómeno escriturario, comenzando por la misma materialidad del documento transmisor.
Según la tripartición establecida por F. Masai y L Gilissen en paleografía de lectura, paleografía de análisis (« paléographie d'expertise ou d'analyse ») e historia de la escritura, es esta última la encargada de explicar, sistematizar y organizar los datos proporcionados por la paleografía analítica, que se ocupa de los problemas de identificación, autentificación y reagrup amiento de las escrituras de acuerdo con el período al que pertenecen 2. El método analítico-
1) Los contenidos del presente artículo fueron presentados como capítulo de mi Memoria de Licenciatura Paleografía, grafía y fonética en el Fuero de Alcalá dirigida por Pedro Sánchez-Prieto Borja (Alcalá de Henares, 1994), trabajo realizado gracias a una beca de Formación de Personal Investigador concedida por la Comunidad de Madrid.
2) Cf. L. Gilissen, «Analyse des écritures: manuscrits datés el expertise des manuscrits non datés», en Les Techniques de laboratoire dans l'étude des manus-



















